10 de febrero de 2008

Emperador de los Estados Unidos y Protector de México


Joshua A. Norton, nacido en Gran Bretaña el 4 de febrero de 1819. Llegado a San Francisco en 1849, se lanzó enseguida a hacer negocios. Inteligente y astuto, hizo rápidamente fortuna con la construcción y la importación. Pero, algunos años más tarde, Norton resultó arruinado en un desgraciado asunto de cereales; este desastre finalmente le hizo perder la razón.

Fue entonces cuando una obsesión tomó cuerpo en su espíritu enfermo: decidió que era Norton I, Emperador de los Estados Unidos. No teniendo ya dinero, no pudo poner en pie un ejército, comprar armas y rodearse de lujo; era pues perfectamente inofensivo.

Los ciudadanos de San Francisco se diviritieron con aquel hombrecillo ridículo que se había arrogado los rimbombantes títulos de emperador de los Estados Unidoss y protector de Méjico. Pronto se convirtió en una broma corriente enviarle telegramas firmados por Jefes de Estado, y publicar proclamas fantasiosas que llevaban su nombre.

El emperador Norton se hizo pronto popular; era un hombre bueno y cortés. y cuando murió, el 8 de enero de 1880 más de 30.000 personas fueron a su entierro.

Su necrológica decía así: "«El Emperador Norton no mató a nadie, no robó a nadie, no se apoderó de la patria de nadie. De la mayoría de sus colegas no se puede decir lo mismo.»"

Había entrado de lleno en el panteón de los excéntricos que, a su manera, han contribuido a forjar la formidable leyenda del Oeste.

Todo el mundo comprende a Mickey Mouse. Pocos comprenden a Herman Hesse. Sólo un puñado comprendió a Albert Einstein. Nadie comprendió al Emperador Norton - Principia Discordia

Links: http://es.wikipedia.org/wiki/Joshua_A._Norton